¿Cuánto sabes del oído de los perros?

Seguro que sabes que los cánidos tienen un oído muy superior al nuestro. De hecho, muchas razas denominadas de caza o de guardia son utilizadas gracias a él.

Esta semana en Adiestrar Perros queremos hablar del oído de los perros y dar información útil para saber detectar los entornos más y menos sanos.

La evolución

La posición de las orejas humanas, igual que la de los ojos, apunta hacia adelante. Su objetivo es escuchar a otros humanos con los que mantenemos una comunicación verbal a través de unos símbolos codificados como lenguaje. Atrás quedaron los tiempos en que, por hábitat o por tamaño, huíamos de depredadores naturales.

La explicación del oído de los perros es la misma. Las orejas de los perros tienen 17 músculos que les permiten localizar rápidamente el origen de un sonido. Su genética carnívora y cazadora ha desarrollado un oído agudo que permitía a los lobos y sus antepasados localizar a sus presas y depredadores. Y lo mismo pasa con los felinos.

Frecuencias y decibelios

Antes de seguir, es importante distinguir qué compone el sonido:

La frecuencia se mide en Hercios (Hz), que corresponden a la repetición de vibraciones por segundo. A más hercios, más agudo es el sonido. Seguro que te suena.

  • El hombre habla en torno a los 120Hz, y la mujer alrededor de los 250Hz.
  • El oído humano tiene un espectro de entre 20Hz y 20000Hz
  • El oído canino tiene un espectro de de entre 67Hz y 45000Hz

Los decibelios (dB) son la unidad de medida de la fuerza del sonido. El oído humano es más grave. Nuestra menor sensibilidad hace que, cuanto más baja es la frecuencia, más decibelios necesitemos para oírla.

Aquí te puedes una idea de la intensidad de algunos sonidos.

Los decibelios y el oído de los perros.

¡Volumen!

El oído de los perros es superior al de los humanos en ambos sentidos: oyen un espectro de sonidos más amplio, y también sonidos más débiles, imperceptibles para nosotros. Sin embargo, un oído más sensible también tiene límites, como habrás visto en San Juan o nochevieja. Los petardos son sonidos explosivos de distancia variable y a los que no pueden anticiparse de ninguna manera. Es más, muchos perros de caza no temen a las explosiones por su exposición prolongada a disparos, aunque eso no es genéticamente transmisible.

A los perros no les gustan los sonidos fuertes. A partir de los 80dB la sensibilidad de su oído alcanza su umbral de dolor. Como ves en la tabla no es un nivel difícil de superar. Especialmente si consideramos que esos sonidos son producto de la acción humana y no de la naturaleza.

Sin embargo los perros son animales de costumbres, y la vida en la ciudad les permite, hasta cierto punto, adaptarse.

Otro ejemplo llamativo es el de algunas perreras. La concentración de perros y los espacios reducidos generan un ambiente que puede llegar a los 100dB, provocando cuadros de estrés que solo ahora se reconoce. Por cierto, nuestra residencia canina en Sant Cugat está concebida para evitar este problema, proporcionando un espacio abierto que garantiza el bienestar de sus huéspedes.

Salud física y mental

Igual que entre nosotros, humanos, la exposición de perros a sonidos muy fuertes puede resultar en daños irreversibles o afectar gravemente a su salud física o mental.

La sordera de los perros existe. De hecho es normal a partir de una edad que dependerá de cada raza). Pero cuidar los entornos y el ruido al que expones a tu perro es crucial para su bienestar y no truncar su desarrollo social y cognitivo.

Y con estos datos sabrás identificar mejor los espacios, eventos y situaciones que no le gustan. Y si tu perro se asusta con ruidos fuertes como los petardos, en Adiestrar Perros tenemos un curso especifico para tratar este problema.

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