Dar un buen feedback a tu perro es fundamental para desarrollar una buena relación con él.

El feedback, o retroalimentación, es un aspecto de la comunicación que a menudo se ignora. Esto se debe, en parte, a que estudiamos la comunicación desde una perspectiva humana. Los humanos utilizamos un lenguaje simbólico y podemos transmitir ideas complejas que ayudan al interlocutor a responder, o a entender lo que se espera.
La comunicación de los perros es diferente. Y aunque entre ellos se comuniquen mediante el lenguaje corporal, entender el nuestro con las órdenes verbales y/o gestuales que les damos. De hecho, se dice que los perros pueden aprender un vocabulario de hasta 500 palabras.
Pero lo difícil es crear esa asociación para que respondan como esperamos.
El feedback es la información que el perro recibe, y que asocia con la situación y las consecuencias de sus acciones.

 

Tipos de feedback

Refuerzo positivo. Los refuerzos positivos son los premio que se da al perro para generar una consecuencia agradable a una conducta deseada. Inicialmente son comestibles, como las golosinas. Podrás reducir la frecuencia del refuerzo hasta hacerlo desaparecer una vez que la orden esté interiorizada y la conducta esté aprendida.

Marcas de ausencia de refuerzo. Feedback es información, y no se ciñe a los criterios de bien / mal. Igual de importante que reforzar una respuesta correcta es indicarle al perro que no va a recibir un premio con una señal clara y reconocible. Por ejemplo, un “ah, ah” o un “así no”.

Con marcas de ausencia de refuerzo el perro podrá entender que su acción no es la esperada, y deberá encontrar una nueva estrategia para obtener lo que quiere: un premio.

Refuerzo intermitente. La retirada del refuerzo no puede ser repentina. Al contrario, se trata de que el refuerzo cambie de forma y de frecuencia. Por ejemplo, de golosinas a una felicitación afectuosa.
Retirar de golpe un refuerzo puede generar confusión y echar por tierra los avances conseguidos. Más recomendable es dejar de premiar en cada repetición y hacerlo de forma variable y progresiva.

Castigo y reprimenda. Hemos hablado antes de lo delicada que es la reprimenda como forma de feedback. No solo porque en Adiestrar Perros estemos en contra del castigo y porque tengamos la reprimenda como una herramienta reservada para muy pocas situaciones.
Los efectos negativos asociados al castigo incluyen:

  • Fuerte asociación con quien inflige el castigo.
  • Disminución de las conductas.
  • El castigo da lugar a respuestas que no se puede prever.
  • Da lugar a asociaciones indeseables.
  • El castigo conduce al enfrentamiento, al miedo, a la indefensión, a la evitación y/o la fuga.
  • El efecto del castigo está basado en el miedo

La gradualidad es muy importante. No todos los perros responden de la misma manera ni a la misma velocidad. Y es que el aprendizaje es un proceso lento y progresivo. Las golosinas deberían desaparecer cuando el perro ofrezca la respuesta deseada de forma natural.

¿Cómo dar un buen feedback a tu perro?

Los errores más frecuentes son:

  • Una comunicación lineal: Si hay una comunicación muy lineal al trabajar con los perros, el perro pierde una parte muy importante de la información. No puede saber cuándo se espera que trabaje de manera tranquila, cuándo debe ir más rápido, cuándo ha hecho algo excelente, o que solo está bien.
    Para tener una buena comunicación se debe transmitir los mensaje con nuestro tono de voz y nuestro lenguaje corporal. Ese es un buen feedback para el perro.
  • Una contingencia baja o nula. La contingencia se refiere al tiempo que pasa entre una acción y su refuerzo. Aunque no lo parezca, en una pequeña fracción de tiempo pueden pasar muchas cosas que desvían la atención del perro, y que crearán percepciones diferentes.
    Por ejemplo: quieres que tu perro se siente. Y se sienta. Pero cuando le das el premio ya se ha levantado y está olfateando otra cosa. Habrás premiado el olfateo, no que se haya sentado a tu orden.

Los adiestradores de perros dan más información

En su libro “Choque de Culturas”, Jean Donaldson habla de un experimento bastante esclarecedor.

Se dividió a los participantes en dos grupos: uno compuesto por adiestradores profesionales, y otro por propietarios de perros y adiestradores aficionados.

El objetivo era observar la obediencia de los perros cuando cambiaban de un grupo al otro.

Los perros del segundo grupo mostraron buena disposición y una buena obediencia temporal cuando eran emparejados con adiestradores profesionales. Sin embargo, volvían a “portarse mal” o a desobedecer cuando volvían con su propietario.

Los adiestradores tienen más herramientas para dar un buen feedback al perro. Y, sobre todo, para hacerlo con la rapidez necesaria y alternar entre el feedback positivo y negativo.

Habilidades para el adiestramiento

Las capacidades para enseñar no son iguales para todo el mundo. Hay gente con grandes aptitudes para educar a niños pero no a adultos. Y viceversa. Y lo mismo sucede con los perros.
Normalmente es una cuestión de práctica, aunque también es necesario tener paciencia para no transmitirle al perro la frustración, ya que puede dañar la relación con el.

Las habilidades clave para el adiestramiento son:

  • Reconocer las respuestas reforzables. ¿Cuándo y cuánto premiar al perro?
  • Generar la respuesta reforzable. ¿Cómo conseguir la respuesta esperada?
  • Saber reforzar al instante.
  • Saber subir el nivel de aprendizaje de forma progresiva.

Los problemas habituales

  • Feedback insuficiente o de baja contingencia.
  • Abanico reducido de herramientas.
  • Poca alternancia entre el feedback positivo y el negativo.
  • No saber cómo establecer criterios. Cómo, cuándo y cuánto reforzar qué comportamientos.
  • No saber inducir un comportamiento reforzable, o en qué momento de la secuencia se debe inducir.
  • Querer ir demasiado rápido.

Las claves de un buen feedback

  • El feedback es más importante que la orden. El perro necesita saber qué esperas, cuándo lo ha hecho bien o mal, y sobre todo, por qué. La orden es una señal con la que le abres la puerta de obtener un refuerzo. Pero antes de darla, debes enseñarle el comportamiento.
  • Recuerda: no son las palabras, sino las consecuencias.
  • Premia y refuerza. Sin miedo, pero siempre con una razón. De lo contrario, los refuerzos pueden perder su sentido. Los premios comestibles te asociarán con el reforzador más efectivo.
  • La entonación dice mucho. No es solo la orden que das. El tono puede ser decisivo en la percepción de el significado de la orden.
  • Calma y paciencia. No conseguir que tu perro entienda una orden puede ser frustrante. Y esa frustración puede aumentar la intensidad de la comunicación. El perro percibe el enfado y puede sentirse culpable sin saber de qué, y eso puede frustrarlo a él y crearle problemas a nivel emocional. Recuerda que se trata de condicionar el comportamiento, y no la moral.

Cómo mejorar las habilidades para enseñar

  • Variedad de refuerzos. Como decíamos más arriba, no son todo golosinas. La felicitación oral, o un rato de juego también son grandes reforzadores.
  • Marca de ausencia de refuerzo. Define una marca de ausencia de refuerzo, clara e inconfundible.
  • El timing. Si el timing no es bueno, es posible que el perro no sepa qué estás reforzando o por qué lo riñes.
  • No tengas miedo de contar con ayuda profesional.
  • El aprendizaje es lento y tiene un orden. Un adiestrador de perros tiene las herramientas necesarias para identificar la personalidad y las motivaciones de los perros, y te puede ayudar a diseñar un plan de adiestramiento, enseñarte diferentes refuerzos y secuencias de órdenes.

Por último…

Seguro que has oído hablar de los clickers. Un reforzador condicionado que, bien utilizado, ayuda a adoptar comportamientos nuevos rápidamente. Sin embargo, nosotros pensamos que la voz transmite más información social y afectiva.

Recuerda que el afecto y el trabajo en equipo son siempre más efectivos.

Si quieres profundizar en este tema, tal vez te interesen nuestros cursos de adiestramiento canino profesional. En ellos tratamos todos los aspectos relacionados con el aprendizaje de los perros, y aprenderás las técnicas y las herramientas más efectivas para que conviertas tu pasión en profesión.