Lo normal es llamar a los perros por su nombre. Varias veces al día: para comer, para salir a pasear, o para los momentos de juego y afecto. Y cuando un perro no responde a su nombre, o solo lo hace por interés, puede ser por diversas causas.
Y especialmente, puede tener consecuencias graves relativas a la atención, la comunicación y la obediencia. Problemas que se agravarán con el tiempo si no son atajados rápido.
Para evitarlo, es importante realizar ejercicios para que mejore su comprensión y obediencia. Pero antes, conviene identificar las razones.

¿Sabe su nombre?

El primer paso es comprobar que el perro sabe su nombre. También puede deberse a que no asocie ningún significado con él.
Si solo utilizas su nombre para reñirlo o para volver a casa, puede asociar su nombre con experiencias negativas, y terminará por evitar responder a él, o directamente ignorarlo.
Eso también puede pasar con un nombre excesivamente largo, con sonidos confusos, o con una sonoridad parecida a palabras frecuentes.

El nombre de los perros debe ser una señal unívoca y dirigida a un solo objetivo: llamar su atención. Si un perro piensa que lo están llamando y no hay ninguna acción inmediata, acabará más confundido, y no sabrá cuándo debe responder y cuándo no.

Razones por las que un perro no responde a su nombre.

  • Usarlo demasiado puede generar la misma reacción, aunque por otra causa. Es lo que se llama irrelevancia aprendida: ignorar el significado de algo que suena con demasiada frecuencia, pero sin ninguna razón.
  • De igual forma, no usarlo lo suficiente impedirá que le asigne un significado y que lo relacione con la forma de dirigirse a él.
  • Es bastante frecuente ver que un perro no responde a su nombre cuando lo pronuncian otras personas. Normalmente esto se debe a que lo asocian a una persona, un adiestrador o unas técnicas específicas. También puede ser porque no registre que una persona en concreto use su nombre de otra manera. Por ejemplo, con otro tono.
    Otra vez, se da el problema de que el perro asigna el significado de su nombre a personas diferentes y en situaciones y contextos distintos.
  • Algunos perros son educados para objetivos concretos, y las técnicas de adiestramiento concentran toda su atención en las órdenes del adiestrador.

 

perro no responde a su nombre

Photo by Taylor Kopel on Unsplash

¿Y cómo enseñarle a responder a su nombre?

Como la educación y el adiestramiento de los perros pasan necesariamente por utilizar su nombre, es poco probable que cambie. Si tienes un perro adoptado, es posible que ya tenga nombre, y en muchos casos, que ya se identifique con él. Pero si ves que la respuesta es aleatoria, es recomendable contar con un adiestrador canino.

Si tienes la suerte de poder ponerle nombre, evita:

  • Nombres que suenen a órdenes frecuentes. Por ejemplo, Kiki suena muy parecido a “Aquí”, y en algunas situaciones puede generar mucha confusión.
  • Nombres largos, complicados o poco claros.

Más bien, lo aconsejable es:

  • Usarlo regularmente cuando te dirijas a tu perro, y asociarlo a cosas agradables para él.
  • Reforzar las respuestas correctas.
  • No usarlo cuando riñes a tu perro.
  • Elegir un nombre corto y que no se parezca a otra palabra.

Si bien las razones más frecuentes son las que acabamos de explicar, los problemas de audición también existen en los perros, y pueden ser muy frustrantes. Para ellos, y para ti.
Recuerda que el oído de los perros es muy sensible, y es una de sus herramientas más útiles para socializar con otros perros y otras personas.
Si sospechas que tu perro no responde a su nombre por un problema de audición, haz esta prueba cuando lo veas tranquilo y despierto – nunca dormido:

  • Colócate detrás suyo, a unos 2 metros de distancia.
  • Aplaude una vez.

El perro debería girarse sobresaltado. Si lo hace, felicítalo y pasa inmediatamente a una actividad lúdica. Ahora, si no lo hace, tu sospecha puede ser correcta, aunque también puede ser que no se haya sentido motivado por tu llamada.

En ese caso, repítela en otros contextos, siempre fuera de su vista.

  • Prepara su cama y llámalo.
  • Prepara la correa para salir a pasear, y llámalo.

La sordera de los perros suele pasar inadvertida, y a veces se la confunde con un problema de obediencia. Lo normal es que aparezca cuando envejecen, y es más fácil detectarla en las visitas rutinarias al veterinario.
Más allá de la incomodidad de sentirte ignorado por tu perro, es una cuestión de buena salud, cosa que en Adiestrar Perros priorizamos sobre cualquier otra cosa.