Los perros son animales increíblemente adaptables. Con la domesticación, han aprendido a lidiar con infinidad de medios y situaciones derivadas de la acción humana.
Algunos perros, sin embargo, tienen dificultades para ajustarse a ella, y están sometidos a altos niveles constantes de estrés, que les afecta a ellos y a sus propietarios. Además, si los comportamientos indeseados son causa de castigo, lo normal es que el estrés del perro aumente.

Y eso quita calidad de vida.

Igual que los humanos, algunos perros son más sensibles a las manifestaciones físicas y mentales del estrés. Algunos perros enferman mientras otros, expuestos a los mismos estímulos, no muestran ningún efecto.

Y aunque un estrés ligero puede ser positivo por la estimulación física y mental que provoca, está cada vez más demostrado el impacto que el estrés tiene con enfermedades cardíacas o desórdenes gastrointestinales.

Hay 3 tipos de estrés en los perros

  • El eutrés. Estrés positivo aporta energía al perro, favoreciendo así sus actividades cotidianas
  • El distrés. Estrés negativo que aparece cuando un perro no es capaz de controlar la situación o se siente asustado.
  • El estrés residual. Cuando un perro no se ha podido recuperar de un episodio estresante y lo acumula.

 

¿Cómo afecta el estrés en los perros?

El estrés es el nombre que le damos al estado mental en situaciones de vida o muerte. Un episodio de estrés provoca cambios muy bruscos en el cuerpo, muy similares entre perros y humanos.

La respuesta instintiva de un sujeto que se siente amenazado normalmente es la de luchar / huir. Es pura supervivencia, y todo lo demás pasa a un segundo plano. Ahí interviene la famosa adrenalina.

  • La energía (glucosa, grasas y proteínas) es desviada inmediatamente de las células y el hígado a los músculos que más la necesitan.
  • El ritmo cardíaco y la presión sanguínea aumentan para que esa energía llegue lo antes posible a los músculos que la necesitan.
  • La digestión se detiene, y el crecimiento y la reparación de tejidos quedan en pausa.
  • Se agudizan los sentidos

Todos estos cambios ocurren en unos pocos segundos. Es un estado agotador y muy poco eficiente para el cuerpo, pero, eso sí, garantiza que esté en un estado óptimo para su supervivencia.

Pero cuando la situación no es de vida o muerte, sino solo estresante, el cuerpo segrega cortisol, una hormona que interviene en la metabolización de alimentos y cuya presencia es capaz de cambiar equilibrios como el de la glucosa o la generación ósea, entre otros.

La buena salud no se refleja en la capacidad de alcanzar niveles altos de estrés, sino en la de volver al estado normal. Si el estrés es sostenido y aparece con frecuencia, la diferencia entre ambos estados emocionales se vuelve más difusa.

Y aunque los perros no tengan la capacidad de anticiparse a problemas futuros, sí que tienen la sensibilidad para detectarlos, por asociación a experiencias previas. Y por eso pueden tener las mismas dificultades que los humanos para relajarse.

  • Los perros que sufren ansiedad por separación, por ejemplo,desarrollan la capacidad de leer los comportamientos previos a que su propietario se vaya.
  • El miedo (las amenazas reales) también pueden generar un estado de estrés sostenido.
  • Los efectos del estrés en los perros, cuando es continuo, acabarán afectando a su sistema inmunitario y provocarán enfermedades derivadas como trastornos digestivos, problemas renales, diabetes o cáncer.

Señales del estrés en perros

  • Jadeo
  • Búsqueda de contacto activo
  • Señales de apaciguamiento o de amenaza
  • Nerviosismo
  • Pérdida de peso
  • Pérdida de pelo o de la calidad del pelo
  • Dificultad de atención
  • Conductas de desplazamiento
  • Alta reactividad. Un perro estresado puede mostrar un alto nivel de excitación ante el mínimo estímulo o movimiento.
  • Pupilas dilatadas
  • Temblores
  • Vocalización excesiva
  • Salivación excesiva
  • Estornudos
  • Orina o defeca con mayor frecuencia
  • Trastornos digestivos y diarreas
  • Dificultades para dormir
  • Falta de apetito
  • Lamerse
  • Estirarse
  • Sacudirse
  • Suspiro
  • Bostezo
  • Rascarse
  • Lamer la boca del otro
  • Olisquear el suelo

¿Cómo evitar el estrés en perros?

Estrés en los perros

Como cada perro es distinto y está expuesto a distintas condiciones, estímulos y experiencias de aprendizaje, no existe una fórmula que funcione para todos. Sin embargo, observar e identificar las cosas que estresan a tu perro te ayudará a controlar mejor el entorno físico y social.

En general se utiliza técnicas y ejercicios de desensibilización o contracondicionamiento, de forma que la conducta indeseada se desvíe a otro hábito.

Pero la prevención pasa por:

  • Evita la exposición a los estresantes. El objetivo no es negar su existencia, porque no van a dejar de estar ahí. Pero intentar atacar el problema sin contar con las herramientas necesarias puede tener resultados inesperados. Lo ideal es que contactes con un adiestrador canino. El estrés en los perros tiene solución.
  • Buenas relaciones sociales. Una buena relación con tu perro disminuye sus niveles de estrés. Pasa tiempo con él, dale cariño y hazle masajes.
  • Paseos tranquilos. Los paseos son muy importantes en la vida cotidiana de los perros. Déjalo olisquear el tiempo que quiera y lo ayudarás a relajarse.
  • Actividades lúdicas y sociales. Hacer deporte con él o dejarle jugar con perros con los que se lleva bien son formas muy efectivas de liberar la tensión y cansarlo física y mentalmente. La acumulación de energía, sumada al encierro y al aislamiento cotidiano tiene un efecto muy negativo en la salud de los perros. Si tienes tiempo, puedes apuntarte a un club de Agility, y así trabajar la obediencia, el deporte y la confianza al mismo tiempo.
  • Proponle retos. No podemos olvidar los juguetes interactivos. Siempre recomendamos tener juegos que supongan un desafío para los perros. Para aliviarle la soledad de tu jornada laboral, las alfombras de olfato son muy efectivas. Los efectos mentales de los ejercicios de olfato son muy positivos, ya que le producen relajación y lo cansan.
  • También hay sprays de feromonas sintéticas que emulan la leche materna, y que les generan la sensación de seguridad y bienestar aprendida en edades tempranas. Estas feromonas también están disponibles en formato collar o ambientador para el hogar.
  • Los chalecos también se han demostrado efectivos, ya que aplican una presión constante que los relaja. Además, el calor también ayuda a relajar la tensión muscular.
  • La medicación es siempre un tema delicado, y aunque existen ansiolíticos para perros, el remedio puede ser peor que la enfermedad. A menudo no se busca identificar la causa de los problemas emocionales sino que se actúa directamente sobre el síntoma visible.
    Hay remedios naturales que pueden calmar esos síntomas, pero en general se recomienda la ayuda de un profesional para ayudar al perro en la gestión de sus emociones.
  • Reposo. Dejar que tu perro descanse y no despertarlo cuando está dormido ayuda a su organismo a recuperarse de situaciones estresantes.
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Por último, evita los castigos

Castigar a los perros es lo que menos queremos hacer en Adiestrar Perros.
Un castigo mal aplicado puede estropear la relación, generar desconfianza y miedo, y puede incrementar los problemas asociados o derivados del estrés.
Si ves que tu perro sufre de estrés puedes ayudarlo con estas pautas, y si no puedes controlar la situación, lo mejor es que contactes con un adiestrador de perros.

El estrés en los perros tiene los mismos efectos negativos que en los humanos. Sin embargo, están en un medio humano y no disponen de las herramientas para moverse en él. Nuestro rol consiste en conocerlo, cubrir sus necesidades y enseñarle a gestionar sus emociones en situaciones diferentes.