Aunque no sea malo quedarse en casa un tiempo, se hace largo y es difícil. Todos esperamos el momento en que se levante el estado de emergencia sanitaria. Y tardaremos unos días en recuperarnos del previsible guateque, en redefinir la normalidad y en readaptarnos a la rutina.
En Adiestrar Perros la hemos mencionado varias veces, y ahora es más importante que nunca hablar de la ansiedad por separación.

Confinados como estamos hemos aprendido muchas cosas. Ya hemos visto que internet y Netflix no garantizan la felicidad. Al contrario, hemos redescubierto el valor del tiempo y de pasarlo bien acompañados. La importancia del esparcimiento y la socialización. La necesidad de espacio vital, de salir al exterior y de tener momentos de silencio y tranquilidad.
Pues bien. Todo esto le pasa (siempre) a tu perro.

¿Por qué aparece?

Aunque el confinamiento no significa vacaciones, tu perro no entenderá muy bien la diferencia, Verá cambios significativos en las rutinas y los entornos. Ha visto, por encima de todo, que estás mucho más tiempo en casa y que pasas más tiempo con él. Pero la desertización de las calles también la deja libre de olores y de actividad, por lo que los paseos son algo más monótonos.

Tu perro se ha habituado a una situación excepcional: tu presencia permanente. Pero ignora que, tarde o temprano, la normalidad volverá. Cuando eso suceda, tu rutina laboral le impondrá largos ratos de soledad.

¿Qué es la ansiedad por separación?

Es un estado mental que aparece ante la ausencia prolongada de una persona de su círculo cercano. Como animales sociales que son, los perros tienen respuestas instintivas a la separación de un miembro de su círculo social. Inquietud, exploración visual, olfativa y auditiva, mediante aullidos y ladridos. Harán lo posible para superar barreras físicas: escarbar, arañar y morder. Y esta ansiedad no es compatible con una buena calidad de vida.

Ahora, hay matices. Se habla de ansiedad por separación con mucha facilidad para referirse a comportamientos que son absolutamente normales. Los perros ladran y muerden por naturaleza, pero también se familiarizan con personas, objetos o juguetes específicos. Una necesidad siempre lleva a la búsqueda de su satisfacción. Y la ausencia prolongada de estímulos mentales o sociales puede favorecer comportamientos indeseados que se cataloga de “ansiosos”, pero no lo son.

OJO: la ansiedad no es siempre por separación.

Ansiedad por separación

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Síntomas

En un situación como esta, la personalidad de los perros y la relación con su propietario hacen cada caso único. Que aparezcan varios síntomas, no todos, o solo uno depende de cada perro.

Pero los síntomas de un cuadro de ansiedad por separación aparecen principalmente cuando no estás, y no siempre son tan visibles como una almohada destrozada.

  • Ladridos y gemidos excesivos. Suelen empezar cuando aparecen las primeras señales de que te vas a ir. Si aparecen al ponerte la chaqueta o coger las llaves probablemente siguen gran parte del día.
  • Ignora juegos y juguetes o comida cuando está solo.
  • Quiere salir con insistencia, rascando puertas o ventanas (llegan a dañarse las patas en el intento).
  • Comportamientos destructivos, como morder muebles o ropa.
  • Orina o hace caca dentro de casa.

Afrontar el retorno.

  • Asegúrale entretenimiento con juguetes interactivos y juegos de olfato.
  • Déjale un hueso para mordisquear.
  • Compensa tu ausencia con paseos más largos a tu regreso.
  • Asegúrate de que haga deporte para gastar energía.
  • Una semana antes del fin del confinamiento intenta volver a una rutina lo más parecida a la rutina que tendrás. Por supuesto, según las posibilidades y recomendaciones vigentes.
  • Sé comprensivo. Las primeras semanas serán algo confusas y necesitarás un poco de paciencia. Recuerda que una reprimenda a destiempo no sirve, y que esa confusión se añade a la ansiedad por el tiempo que ha pasado solo.
  • Considera la opción de contratar los servicios de un paseador de perros, para que el peso del día se le haga más llevadero.

Anticiparse a la ansiedad por separación.

Anticípate para que el cambio sea lo menos brusco posible. Prepáralo cuando se acerque la fecha de reincorporación, ejercitando su tolerancia a la soledad. Evitar el aburrimiento de los perros es un paso para evitar la ansiedad por separación.

Lo importante es que tu perro aprenda a gestionar su ansiedad de una manera correcta, y que cuando te vas, siempre vuelves. Así, esta situación no le generará ansiedad.

Puedes utilizar algunos trucos básicos para acostumbrarlo:

  • Entra y sal de la casa o habitación sin saludar ni despedirte de manera efusiva.
  • Los contactos afectivos son importantes en su justa medida.
  • Fomenta la autonomía de tu perro, soltándolo en espacios seguros y dejándolo interactuar con otras personas y otros perros. Evita llamarlo siempre de ti.
  • Incorpora premios o juegos en las interacciones normales para reducir su dependencia.
  • Acostúmbralo gradualmente a aceptar niveles más grandes de separación. Distancias progresivamente más largas, ponerte fuera de su vista o dejarlo solo dentro de casa.
  • Procura que esté ocupado con alguna actividad, juego o juguete cuando practicas, para que tenga otras cosas en las que centrar su atención.

¡Atentos!

La ansiedad por separación es un problema bastante frecuente, que en general se soluciona muy bien. En realidad, cuando un perro la desarrolla es porque su nivel de ansiedad ha alcanzado cotas altas. Si tu perro tiene cualquier tipo de ansiedad podría necesitar la ayuda de un adiestrador de perros.

En Adiestrar Perros tenemos programas específicos para ayudar a los perros que sufren de ansiedad por separación o de cualquier otro tipo. Enseñamos a los perros a gestionar su ansiedad a través de actividades específicas y ejercicios de gestión emocional. En este programa de apoyo, el propietario es muy importante.

Si quieres ayudar a tu perro a solucionar sus problemas de ansiedad, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.