El adiestramiento canino y la corrección de conducta están apoyadas en el desarrollo de la psicología canina, la etología y en los estudios realizados para comprender mejor el aprendizaje de los perros.
Para adiestrar a un perro hay que conocer cómo funciona su pensamiento, y así encontrar la mejor manera de trabajar con él. Insistimos siempre en que cada perro es único y tiene personalidad propia. Y hay varios factores que influyen en su aprendizaje:

  • La raza.
  • La edad.
  • Sus motivaciones.
  • Los objetivos de su propietario. El aprendizaje de los perros tendrá una orientación distinta según el curso que se quiera hacer. El adiestramiento, la educación y la corrección de conducta tienen formas de trabajo específicas, porque buscan unos objetivos concretos
  • Sus experiencias anteriores. La integración de perros adoptados a un nuevo hogar es un buen ejemplo. Los traumas, maltratos o los entornos estresantes pueden derivar en ansiedad, miedos, depresión o agresividad. Ayudar a un perro a gestionar mejor su entorno, superar sus dificultades con nuevas herramientas y estrategias es la clave para desarrollar su confianza y su seguridad.

La base del aprendizaje de los perros: el adiestramiento.

El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquiere y modifica habilidades, destrezas, conocimientos, conductas y valores. En él intervienen la colaboración y la complicidad con su propietario.
El propietario será su guía, su compañero de vida, y quien le enseñará las normas, los límites y las condiciones necesarias para su bienestar. La calidad del aprendizaje de los perros depende de que tenga una buena relación con su propietario.

Para establecer las bases del aprendizaje asociativo hay que distinguir las formas principales de enseñanza: el condicionamiento clásico y el operante.

Condicionamiento operante.

Desarrollado inicialmente por B.F. Skinner, el condicionamiento operante es el que busca aumentar o disminuir la frecuencia de una conducta a partir de su consecuencia.

La conclusión de Skinner puede resumirse en que alterando las consecuencias de una respuesta se puede conducir el comportamiento. Su principal novedad fue relacionarlo precisamente con el medio ambiente. Concretamente, con las asociaciones realizadas en un entorno determinado. De ahí su principio fundamental: las conductas son aprendidas y mantenidas según las consecuencias aprendidas en un ambiente.

La caja de Skinner

La llamada caja de Skinner es un espacio con unas condiciones controladas para evaluar la respuesta a unos estímulos. Los experimentos realizados mostraban que, con estímulos positivos como la comida, o aversivos como un suelo electrificado, se puede favorecer el aprendizaje de un comportamiento para obtener un refuerzo o evitar una consecuencia.
Los animales veían reforzada su conducta manipulando un mecanismo como una palanca o tirando de una cuerda. Así, Skinner demostraría que se podía modificar las conductas alterando sus consecuencias.

El trabajo de Skinner sería continuado y reformulado por Edward Thorndike. Lo llamaría ”condicionamiento instrumental”, con la diferencia de la elaboración de la “Ley del efecto”.

La ley del efecto

La ley del efecto establece que la probabilidad de que una conducta se repita depende de que produzca un efecto satisfactorio. O sea, del éxito de sus consecuencias. A través del ensayo-error, el perro asocia el refuerzo recibido por su respuesta con el estímulo inicial.

Condicionamiento clásico

Popularizado por la figura de Ivan Pávlov, el condicionamiento clásico opera sobre procesos involuntarios y reflejos. A diferencia del condicionamiento operante, este método de aprendizaje se basa en el estímulo y no en la consecuencia. Tan solo hay que recordar el experimento más famoso de Pávlov, que fue uno de muchos.

Hay debate en torno a la ética y a muchos detalles de sus experimentos, pero en general, funcionaba así:

Primero constató que el perro salivaba cuando se le servía comida. Se hacia sonar una campana, sin que pasara nada después. La indiferencia demostraba que la campana en si misma no tiene ningún poder de estimulación.
En una segunda etapa se le sirvió comida inmediatamente después de hacer sonar la campana (¡la importancia del timing!). Después de repetir el proceso durante unas semanas, el perro salivaba al escuchar la campana aunque no se le sirviese comida después.
Este experimento demostró que la asociación se da entre un estímulo condicionado (el sonido de la campana) y un estímulo incondicionado (la comida).

Aprendizaje de los perros

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Los refuerzos

Hablar de refuerzos puede llevar a confusiones y es importante diferenciarlos. A saber: se considera refuerzo todo lo que aumenta la frecuencia de una conducta.

Positivos

Un refuerzo positivo funciona como una recompensa frente a una conducta. Normalmente es una acción u objeto que se da como premio, como la comida o palabras afectuosas.
Ahora, eso no quiere decir que todos los refuerzos positivos tengan efectos positivos. Por ejemplo, acariciar a tu perro de una manera que no le gusta. Si no le gustala caricia, no será un refuerzo positivo.

Negativos

Acciones u objetos que aumentan la frecuencia de una respuesta cuando son retirados. En la caja de Skinner se utilizaba el suelo electrificado como estímulo aversivo (desagradable), y al accionar una palanca se interrumpía la corriente. Un ejemplo práctico sería el de ayudar a un perro a sentarse apoyando la mano sobre su trasero. La presión de la mano actúa como un estímulo aversivo leve, y retirarla cuando el perro se sienta refuerza la conducta de sentarse.

Conclusión

La psicología, como cualquier disciplina, es un arma de doble filo. Ofrece datos muy valiosos que pueden ser utilizados con objetivos diferentes. Y es que la corrección de conducta, el adiestramiento y la educación son algo muy delicado que puede tener graves consecuencias psicológicas y emocionales si no son realizadas por profesionales, o por personas sin la información adecuada.

Ambas formas de condicionamiento han contribuido, a su manera, a conocer mejor a los perros y su psicología. El condicionamiento clásico permite modificar la conducta a través de la asociación con el estímulo. Y el condicionamiento operante lo hace asociando una conducta con una consecuencia. Al modificarla, se puede reforzar o reducir una conducta determinada.

En Adiestrar Perros priorizamos métodos positivos para que los perros aprendan jugando y sean conscientes de su aprendizaje. La satisfacción de aprender y resolver retos es muy importante para su desarrollo pleno y la correcta estimulación social y cognitiva es una de las claves para lograrlo.

El aprendizaje es continuo y no puede darse nunca por acabado. Un perro emocionalmente estable y con una estimulación cognitiva adecuada es un perro feliz.